El control preciso de los fluidos (líquidos, gases y vapor) en las industrias modernas reviste una importancia fundamental. En entornos complejos o peligrosos, el accionamiento manual de las válvulas resulta ineficaz y poco práctico. Por ello, se inventaron los sistemas automáticos, entre los que se encuentran las válvulas de bola automáticas. Estas constituyen la columna vertebral de la automatización del control de fluidos y actúan como el «impulso inteligente» en los sistemas de tuberías industriales.
¿Qué es una válvula de bola accionada?

Una válvula de bola accionada funciona mediante un actuador controlado por un dispositivo eléctrico, neumático o hidráulico. A diferencia de las válvulas de bola tradicionales, que requieren un tedioso manejo manual de la palanca de la válvula para girar la bola en su interior, las válvulas de bola accionadas funcionan sin necesidad de personal in situ. Pueden controlarse a distancia y responden a señales preestablecidas modificando el caudal del fluido según sea necesario. Las válvulas de bola también pueden ser de una pieza, de dos piezas, de tres piezas o de entrada superior. Estos diseños estructurales determinan la facilidad de mantenimiento y la capacidad de retención de presión de la válvula.
Cómo funciona una válvula de bola accionada
El funcionamiento de una válvula de bola accionada se basa en la característica de cuarto de vuelta de una válvula de bola. En el interior del cuerpo de la válvula hay una bola con un orificio. Si el actuador gira la bola 90 grados y el orificio queda alineado con la tubería, la válvula se abre y la bola permite el paso fluido del medio. Por el contrario, si el orificio queda perpendicular a la tubería, la válvula se cierra por completo y no puede pasar ningún fluido. El actuador recibe señales eléctricas, de aire comprimido, de control de caudal e incluso hidráulicas, y transforma dicha energía en una fuerza de rotación que acciona el vástago de la válvula, el cual está conectado a la bola. Este tipo de válvulas de bola solo pueden realizar acciones de apertura y cierre automatizadas de forma sencilla. Sin embargo, si se acoplan a un actuador modulador, el caudal del fluido puede controlarse con una precisión milimétrica, comparable a la de un metrónomo que controla el ritmo del movimiento del fluido.
Válvulas de bola de accionamiento neumático, eléctrico e hidráulico
Las válvulas de bola accionadas se clasifican principalmente en tres categorías: neumáticas, eléctricas e hidráulicas, en función de su fuente de energía. Cada una de ellas tiene una funcionalidad específica y se adapta a diferentes requisitos de aplicaciones industriales. Conocer las diferencias entre ellas puede ayudar a elegir la más adecuada para unas condiciones de funcionamiento concretas.
Válvulas de bola de accionamiento neumático

La fuente de energía de las válvulas de bola accionadas neumáticamente es aire comprimido, limpio y seco. El movimiento giratorio provocado por la presión del aire suele activarse mediante sistemas de pistón o de cremallera y piñón en los actuadores. Los actuadores neumáticos pueden clasificarse en de simple efecto (retorno por muelle) y de doble efecto. En los de simple efecto, los ciclos de apertura y cierre se simplifican a una sola acción. Si se pierde la presión de aire, la válvula volverá a su posición de seguridad gracias al muelle interno; en los de doble efecto, un ciclo completo requiere presión de aire tanto para la función de apertura como para la de cierre.
- Ventajas: Ofrecen una respuesta muy rápida y cuentan con una estructura sencilla y con un bajo índice de fallos, lo que los hace ideales para aplicaciones que requieren un cierre de emergencia o ciclos rápidos. En sectores que operan en entornos peligrosos, inflamables o explosivos, son mucho más seguros, ya que no utilizan electricidad. Para aplicaciones que requieren un par elevado, los actuadores neumáticos suelen ser más económicos y compactos que los actuadores eléctricos de par equivalente. Además, su mantenimiento es sencillo.
- Inconvenientes: Requieren un sistema de suministro fiable compuesto por compresores de aire, depósitos de almacenamiento y tuberías, lo que hace que el sistema sea más complejo y costoso durante la instalación inicial. Estos sistemas suelen tener una precisión menor que sus homólogos eléctricos; además, para un control preciso se necesita un posicionador. El consumo también puede verse afectado por la presión del aire suministrado.
Válvulas de esfera accionadas eléctricamente

Las válvulas de bola accionadas eléctricamente obtienen la energía de la electricidad, que activa un motor que genera un par de giro. Este par se transmite a través de un conjunto de engranajes que acciona el vástago de la válvula. En función del método de control, estos dispositivos pueden clasificarse como de tipo «on/off» o de tipo modulador. Los actuadores de tipo «encendido/apagado» suelen funcionar únicamente en las posiciones de totalmente abierto o totalmente cerrado. Los actuadores modulantes permiten un control preciso del ángulo de apertura de la válvula en función de una señal eléctrica estándar (por ejemplo, una señal de corriente de 4-20 mA o una señal de tensión de 0-10 V), lo que permite un mejor ajuste del caudal.
- Ventajas: La precisión de control es elevada, lo que facilita una regulación eficaz del caudal. La automatización y el control remoto a través de sistemas PLC o DCS son fáciles de integrar. Dado que no se necesita ninguna fuente de aire neumática ni hidráulica, la instalación consiste simplemente en conectar los cables de alimentación y de señales de control. Se pueden realizar operaciones de control más avanzadas, como controles con retardo de tiempo o funciones de apertura y cierre lentos. Son ideales para regiones que carecen de aire comprimido o energía hidráulica.
- Inconvenientes: La baja velocidad de respuesta, en comparación con los sistemas neumáticos, hace que estas válvulas no sean adecuadas para funciones en las que el tiempo sea un factor crítico. En entornos húmedos, polvorientos o explosivos, estas válvulas requerirán actuadores de protección, lo que aumenta el coste total. Los actuadores eléctricos de alto par suelen ser voluminosos y pesados. Durante el funcionamiento, hay que tener en cuenta la gestión del calor del motor, especialmente en caso de uso prolongado.
Válvulas de bola accionadas hidráulicamente
Las válvulas de bola accionadas hidráulicamente utilizan aceite hidráulico como fluido de trabajo y generan un par de gran potencia mediante cilindros o motores hidráulicos. Los actuadores hidráulicos se utilizan habitualmente en aplicaciones que requieren una fuerza o un par muy elevados, como el control de válvulas de alta presión en grandes tuberías.
- Ventajas: Su capacidad para generar un par muy elevado los hace ideales para accionar válvulas de gran tamaño con presiones nominales elevadas y para contrarrestar fuerzas de empuje de fluidos considerables. Su movimiento suave y potente resulta muy útil en aplicaciones que requieren un posicionamiento preciso y el mantenimiento de la posición establecida.
- Inconvenientes: Las válvulas de control, los filtros, las bombas de combustible, los depósitos de aceite, así como las válvulas de control y las tuberías, contribuyen a crear un sistema muy complejo que supone una considerable inversión inicial debido a su elevada complejidad y a la necesidad de contar con una bomba y un sistema de estación hidráulica plenamente operativo. La temperatura y la limpieza del aceite deben supervisarse junto con otras tareas de mantenimiento, lo que aumenta aún más la complejidad. El riesgo de que el aceite hidráulico se filtre y contamine el medio ambiente o provoque incendios, sumado al gasto que supone supervisar estos aspectos, hace que la inversión no resulte aconsejable.
| Característica | Válvula de bola de accionamiento neumático | Válvula de bola de accionamiento eléctrico | Válvula de bola de accionamiento hidráulico |
| Fuente de alimentación | Aire comprimido | Electricidad | Aceite hidráulico |
| Velocidad de respuesta | Rápido | Relativamente lento | Fluido, puede ser rápido |
| Control Acc. | Medio (puede mejorarse con un posicionador) | Alto | Alto |
| Rango de par | De mediano a grande | De pequeño a grande | Muy grande |
| Coste | Relativamente bajo (sin sistema de aire) | De medio a alto | Alto |
| Seguridad | Alto (entorno peligroso) | Requiere protección (entorno peligroso), sin riesgo de fugas | Requiere protección; existe riesgo de fugas |
| Requisitos del sistema | Sistema de aire (compresor, tuberías) | Fuente de alimentación | Estación hidráulica y tuberías |
| Uso habitual | Conmutación rápida, corte de emergencia, zonas peligrosas | Control preciso, control remoto, sin necesidad de fuente de aire | Tamaño grande, alta presión y necesidades de par elevado |
Análisis de las aplicaciones más habituales de las válvulas de bola accionadas

Las válvulas de bola accionadas son fundamentales en determinados sectores debido a su automatización y adaptabilidad:
- Automatización industrial: Estas válvulas permiten bombear, mezclar o distribuir fluidos de forma controlada en las líneas de producción, así como durante el proceso de fabricación. Esto mejora la automatización y la eficiencia.
- Tratamiento y desalinización del agua: Estas válvulas se utilizan en sistemas municipales de abastecimiento de agua, plantas de tratamiento de aguas residuales, plantas desalinizadoras y sistemas de control de agua en bruto. En aplicaciones en las que interviene agua de mar corrosiva, las válvulas deben estar fabricadas con materiales resistentes a los productos químicos.
- Sector químico y del petróleo y el gas: En la extracción, el transporte por tuberías y el refinado de petróleo y gas, estas válvulas se utilizan para regular el flujo de petróleo crudo, gas natural y diversos productos químicos. Estos fluidos suelen presentar características de alta presión, inflamabilidad y explosividad. Por ello, el rendimiento en materia de seguridad y la clasificación de protección contra explosiones de la válvula deben cumplir criterios muy estrictos.
- Alimentación y productos farmacéuticos: En la fabricación de alimentos y bebidas, así como en la producción de productos farmacéuticos, las normas de higiene revisten una importancia fundamental. Para mantener unas condiciones sanitarias adecuadas, las válvulas de bola accionadas deben estar diseñadas de tal forma que permitan llevar a cabo procedimientos rápidos de limpieza y esterilización, de modo que no contaminen el medio.
- HVAC (calefacción, ventilación y aire acondicionado): Los sistemas de climatización, que se utilizan en todo tipo de instalaciones, desde edificios de viviendas hasta aeropuertos, controlan la circulación y el flujo de agua caliente o fría, vapor y aire caliente o frío. Al automatizar los controles de temperatura por zonas, se mejora la eficiencia energética.
- Fabricación de equipos: Se integran como componentes de accionamiento fundamentales en diversos equipos, maquinaria y sistemas industriales para lograr la conmutación y el control automáticos de los circuitos de fluidos dentro de los equipos.
- Sector minero: Se utilizan para el manejo de lodos minerales o productos químicos corrosivos que contienen partículas sólidas. Las válvulas deben presentar una excelente resistencia al desgaste y a la corrosión, además de contar con una estructura robusta y fiable.
- Sector energético: Se utiliza en centrales eléctricas para controlar el vapor y el agua a alta presión y alta temperatura que se emplean en componentes del sistema, como el agua de alimentación de las calderas, las tuberías de vapor y los circuitos de agua de refrigeración, garantizando así un funcionamiento seguro y estable de la central eléctrica.
Como componentes clave para un funcionamiento eficiente y seguro en las industrias modernas, las válvulas de bola influyen directamente en su productividad, lo que da lugar a un mercado considerable de válvulas de bola motorizadas.
¿Por qué elegir válvulas de bola accionadas?
Las válvulas de bola accionadas presentan claras ventajas con respecto a las válvulas manuales, lo que las convierte en la opción preferida en muchas industrias modernas. Dichas ventajas aportan un valor añadido en términos de eficiencia, seguridad y control.
Una de las principales ventajas es la automatización. Las válvulas accionadas pueden activarse de forma remota o programarse para abrirse y cerrarse en función de las condiciones o según un horario específico. Ya no es necesario realizar ninguna tarea manual, lo que ahorra tiempo y resulta extremadamente importante en zonas peligrosas o de difícil acceso. Además, se mejora la eficiencia en el trabajo. Los procesos que se realizan de forma automática son más rápidos y fiables que los que se llevan a cabo manualmente, lo que aumenta los gastos de mano de obra y reduce la tasa de producción por persona.
La mayor seguridad es otra ventaja clave. Al automatizar el funcionamiento de las válvulas, el personal no queda expuesto a entornos peligrosos, altas temperaturas, presiones o medios peligrosos. Esto minimiza los riesgos y contribuye a mantener un entorno de trabajo más seguro. Además, las válvulas accionadas ofrecen un control preciso, especialmente las de tipo modulador, lo que permite realizar ajustes finos en los caudales. Esta precisión es fundamental para los procesos que requieren cantidades exactas de fluido o perfiles de caudal específicos.
Al igual que otros equipos, las válvulas de bola automatizadas son eficaces y están diseñadas para soportar aplicaciones y entornos exigentes. Estos dispositivos pueden funcionar de forma continua durante un periodo prolongado con una intervención humana mínima. Están equipados con interfaces de sistemas de control que permiten una supervisión y un control avanzados de los sistemas de fluidos.
Cómo elegir la válvula de bola accionada adecuada
Elegir la válvula de bola accionada adecuada para una aplicación no es tan sencillo como parece. Elegir una válvula es como seleccionar el “corazón” ideal en un complejo sistema “circulatorio” de válvulas, en el que hay que tener en cuenta de forma sistemática numerosos factores. El comportamiento de la válvula en caso de fallo también es muy importante en este contexto. Se trata de determinar en qué estado debe permanecer la válvula cuando se pierde la señal de control o la alimentación (apertura de seguridad, cierre de seguridad o permanencia en posición estática). Esto es fundamental en muchas situaciones en las que la seguridad del sistema es una prioridad.
Factores clave de selección:
- Tipo y características del medio: Analice en detalle la composición química del fluido, así como sus propiedades físicas, tales como la corrosividad, la viscosidad, la concentración de partículas sólidas, la inflamabilidad y el riesgo de explosión.
- Presión y temperatura: Desde un punto de vista profesional, especifique los límites de la presión y la temperatura normales de funcionamiento, así como la presión y la temperatura máximas previsibles. Estos valores son fundamentales a la hora de elegir el material del cuerpo de la válvula y las juntas.
- Requisitos de control: Determina si la válvula se necesita para una simple conmutación de encendido/apagado o para un control preciso del caudal. Esto determina el tipo de actuador (de encendido/apagado o modulador). En este caso, pueden resultar importantes elementos como los interruptores de límite, que proporcionan información sobre si la válvula está abierta o cerrada.
- Entorno de instalación: Ten en cuenta si la válvula se va a instalar en el interior o en el exterior, la temperatura y la humedad ambientales, la presencia de polvo o gases corrosivos, y si se requiere una clasificación de protección contra explosiones.
- Energía disponible: Asegúrate de comprobar in situ si se dispone de una fuente de alimentación estable y fiable o de una fuente de aire comprimido (presión, limpieza).
- Tipo y tamaño de la conexión: Elija el tipo y el tamaño de la conexión de la válvula de acuerdo con las normas del sistema de tuberías existente, como las normas relativas a las bridas, las roscas y el diámetro de la tubería.
- Material del cuerpo de la válvula y de la junta: En función de las características del fluido, la temperatura, la presión y el entorno, seleccione los materiales del cuerpo de la válvula (como acero inoxidable, acero al carbono o PVC) y los materiales de las juntas (como PTFE, EPDM o FKM) que sean resistentes a la corrosión, a la temperatura y a la presión, y que sean compatibles con el fluido.
A la hora de plantearse la compra de una válvula de bola motorizada, conviene elegir un proveedor que se adapte a sus necesidades. VINCER cuenta con más de una década de experiencia en soluciones de válvulas automatizadas. VINCER se especializa en una gama completa de válvulas motorizadas, que incluye válvulas de bola eléctricas, válvulas de mariposa, válvulas de compuerta, válvulas de control, válvulas solenoides y otros accesorios necesarios. Un proveedor de confianza debe aspirar a ser un “proveedor integral de soluciones inteligentes para válvulas”, con una oferta de productos variada y servicios de apoyo completos. A modo de ejemplo, VINCER garantiza soluciones a medida mediante un exhaustivo análisis en ocho dimensiones: análisis del fluido, análisis de la temperatura, método de control, requisitos de materiales, análisis de la presión del fluido, tiempo de apertura/cierre del fluido, determinación de la norma de conexión y posición y espacio de instalación, lo que asegura que la válvula seleccionada se adapte de forma óptima a la aplicación para evitar complicaciones y reducir los costes a largo plazo. Sus productos cuentan con importantes certificaciones como ISO 9001, CE, RoHS, SIL y FDA, lo que indica el cumplimiento de las normas internacionales. Todo ello, unido a la competitividad de precios y a las sustanciales ventajas de coste frente a las marcas extranjeras, permite a los clientes sacar el máximo partido a su presupuesto. Además, la respuesta rápida (en un plazo de 12 horas) y la entrega ágil (productos estándar en 7-10 días, productos a medida en 15-30 días) reducen en gran medida los retrasos en los proyectos. Al elegir un proveedor con estas ventajas, no solo se obtiene un producto, sino también un socio profundamente comprometido con el éxito de sus operaciones.
Guía de instalación y mantenimiento

Una instalación correcta y unas revisiones periódicas garantizan el mejor rendimiento, estabilidad y fiabilidad a largo plazo de las válvulas de bola motorizadas. Descuidar cualquier paso provocará un mal funcionamiento de las válvulas, lo que, con toda seguridad, interrumpiría el funcionamiento del sistema. Antes de cualquier instalación o intervención de mantenimiento, asegúrate de que el medio a presión de la tubería correspondiente se haya purgado por completo y aplica medidas de aislamiento de seguridad, como cerrar las válvulas situadas aguas arriba y colocar etiquetas de advertencia de aislamiento, para garantizar la seguridad del personal.
Puntos de instalación
Es necesario seguir cuidadosamente cada paso del manual de instalación, tal y como indica la guía del fabricante. De este modo se garantiza que la estructura inicial sea sólida y que todas las operaciones estructurales posteriores puedan llevarse a cabo correctamente.
- Comprobar y preparar: Comprueba que el modelo y las especificaciones de la válvula recibidos coincidan con los del pedido y revisa la válvula y el actuador para detectar posibles daños sufridos durante el transporte. Elimina cualquier residuo del interior de la válvula y de las uniones de las tuberías.
- Limpieza y alineación de tuberías: Limpia a fondo el sistema de tuberías antes de la instalación para eliminar las escorias de soldadura, la suciedad y otras impurezas que puedan dañar las superficies de estanqueidad de la válvula. Asegúrate de que los extremos de las tuberías estén alineados para evitar ejercer una tensión adicional sobre la válvula.
- Instrucciones de instalación: La mayoría de las válvulas de bola no tienen un requisito específico en cuanto a la dirección del flujo, pero si el cuerpo de la válvula o el manual del producto indican una dirección de flujo, asegúrate de instalarla en esa dirección. En el caso de determinados modelos especiales de válvulas de bola (como las válvulas de bola montadas sobre muñón), la dirección correcta de instalación puede afectar al rendimiento.
- Apretado de las conexiones: Utilice métodos adecuados para fijar la válvula a la tubería y el actuador a la válvula, tal y como se describe en la documentación del producto o en las normas pertinentes (por ejemplo, uniones con bridas o roscadas, soldadura). Compruebe que los soportes o acoplamientos utilizados para conectar el actuador a la válvula estén correctamente colocados y bien fijados.
- Conexión eléctrica y de aire:
- Actuador eléctrico: Asegúrese de conectar los cables de alimentación, los cables de señal de control y los cables de señal de retroalimentación exactamente como se indica en el esquema de cableado. Asegúrese también de que los cables estén protegidos contra la entrada de agua, polvo o corrosión. Si el actuador requiere conexión a tierra, compruebe que esté correctamente conectado a tierra.
- Actuador neumático:Asegúrese de que la presión del aire cumpla con los requisitos del actuador antes de conectar las tuberías de aire comprimido limpio y seco. Inspeccione visualmente todos los racores de las tuberías de aire y asegúrese de que estén bien cerrados y no presenten fugas de aire.
- Prueba de funcionamiento: Tras la instalación, ponga en marcha la válvula de bola accionada sin fluido o a presión mínima y realice varios ciclos completos de apertura y cierre. Asegúrese de que el movimiento de la válvula sea fluido y de que la conexión entre el actuador y la válvula sea correcta. En el caso de las válvulas de control, evalúe la respuesta de apertura ante señales variables.
Mantenimiento periódico
Es fundamental adoptar un enfoque proactivo en materia de mantenimiento para garantizar que los equipos funcionen de forma fiable durante largos periodos de tiempo. Por ello, establece un plan sistemático de inspección y mantenimiento.
- Inspección visual:Comprueba el actuador y la superficie exterior de la válvula para detectar cualquier signo de fuga (fluido o aceite hidráulico), corrosión, pintura descascarillada, pernos de unión sueltos o daños mecánicos.
- Limpieza: Limpia periódicamente el polvo, el aceite y los residuos del exterior de la válvula y el actuador para mantener limpias las superficies del equipo.
- Lubricación: Siga las instrucciones del fabricante para lubricar las piezas móviles del actuador o del vástago de la válvula. Aplicar demasiada cantidad puede provocar la acumulación de impurezas, por lo que hay que tener cuidado al lubricar.
- Comprobación del rendimiento: Comprueba periódicamente el funcionamiento de apertura y cierre de la válvula para verificar si el tiempo de respuesta es normal y si se produce algún atasco. En el caso de las válvulas de control, comprueba si su precisión de control cumple los requisitos.
- Comprobación del suministro eléctrico:
- Eléctrico: Comprueba que la tensión de alimentación sea estable y que las señales de control sean correctas.
- Neumático: Comprueba que la presión del aire sea estable, que el aire esté limpio y seco, y si es necesario cambiar los filtros. Comprueba que no haya fugas en los conductos de aire y los racores.
- Sistema hidráulico: Comprueba el nivel y la calidad del aceite hidráulico. Comprueba que la estación hidráulica funcione correctamente y que no haya fugas de aceite en las conexiones de las tuberías.
- Comprobación de los elementos de fijación: De vez en cuando, comprueba si los tornillos que unen la válvula a la tubería y el actuador a la válvula están flojos; si lo están, apriétalos.
Solución de problemas
Cuando una válvula de bola accionada presente un comportamiento anómalo, mantén la calma y sigue estos pasos:
- Recopilar información: Recopila información detallada sobre los problemas (falta de movimiento, apertura o cierre parcial, fugas, ruidos extraños, etc.), la hora en que se produjeron y las condiciones de funcionamiento específicas en ese momento, como el fluido, la presión, la temperatura y el estado de la señal de control.
- Consulta el manual: Asegúrate de consultar la sección de resolución de problemas del manual del producto. Según lo que hayas observado sobre el problema, comprueba las posibles causas y las soluciones que se indiquen.
- Comprueba el suministro de energía: Comprueba que la alimentación eléctrica, neumática o hidráulica que se suministra al actuador sea normal, estable y cumpla con los parámetros requeridos.
- Señal de control de comprobación: Comprueba que la señal que envía el sistema de control al actuador sea la correcta (por ejemplo, tensión, corriente o presión de aire).
- Comprueba la conexión mecánica: Comprueba que la conexión entre el actuador y la válvula esté bien fijada, que el acoplamiento no esté dañado ni suelto y que el vástago de la válvula no esté doblado ni atascado.
- Medidas iniciales: En el caso de problemas sencillos, como una conexión suelta o un suministro de aire insuficiente, puedes intentar realizar los ajustes necesarios o reponer el aire.
- Ponte en contacto con el servicio de asistencia profesional: Deja de trabajar en ello inmediatamente si, durante los primeros pasos de resolución de problemas, te encuentras con un componente interno de la válvula o una pieza importante del sistema de accionamiento que resulte más complejo que un simple problema. Ponte en contacto con el departamento de asistencia técnica de tu proveedor de válvulas, ya sea VINCER u otro, y facilítales los detalles pertinentes para que sus expertos puedan recomendarte las medidas necesarias. No intente ponerla en funcionamiento bajo ninguna circunstancia sin haber identificado completamente la causa raíz, ya que podría acabar complicando aún más la situación y creando un riesgo para la seguridad.
Tendencias futuras de las válvulas de bola motorizadas
La evolución de las tecnologías de las válvulas de bola accionadas va de la mano de los avances en automatización, con mejoras en sofisticación, precisión, eficiencia e integración. Algunos aspectos clave son: la implementación de sistemas inteligentes junto con la inteligencia artificial para el diagnóstico supervisado y el mantenimiento preventivo; una mayor precisión y una respuesta más ágil; unos costes operativos competitivos orientados al consumo energético; la síntesis modular; una mayor adaptabilidad a los factores ambientales; y la implementación del Internet de las cosas (IoT) y de la tecnología inalámbrica. Estas innovaciones potenciarán su contribución a la automatización industrial y a los sistemas inteligentes en el sector manufacturero.
Conclusión
El uso del control automatizado de fluidos mediante válvulas de bola accionadas ha mejorado la eficiencia en la automatización actual de los procesos en diversos sectores industriales y en la vida cotidiana. La precisión y fiabilidad de estos “controladores inteligentes de tuberías” les permiten automatizar sin esfuerzo el control de fluidos en numerosos sistemas. Las válvulas de bola accionadas mejoran la seguridad y la eficiencia en las operaciones y procesos de sectores que van desde simples sistemas de control de encendido/apagado hasta complejos sistemas de modulación del control de caudal. Con los avances en la tecnología de la automatización industrial, las válvulas de bola accionadas inteligentes serán cada vez más sofisticadas, más inteligentes y más eficientes desde el punto de vista energético, lo que permitirá la construcción de sistemas de control de fluidos más sofisticados y seguros.