Seguridad de las válvulas 101: ¿Su válvula debe fallar abierta o cerrada?

Introducción

La entropía es la única garantía en el complicado diseño del procesamiento industrial. Los sistemas siempre sufren interrupciones, ya sea en el evento de poder apagones, fallos del aire comprimido o pérdidas de señal. Cuando la energía que controla un sistema decae, la maquinaria no sólo deja de existir, sino que pasa a un estado predeterminado. La pregunta más importante para el ingeniero de procesos no es si se producirá un fallo, sino qué ocurrirá cuando ocurra.

Aquí es donde reside la lógica del Fail-Safe. Es un proceso racional de toma de decisiones que se centra en el resultado menos malo en caso de catástrofe. La válvula automatizada, que es el principal componente de control en la dinámica de fluidos, es el freno de emergencia del sistema. Cuando ese freno está activado, ¿detendrá el flujo para evitar un vertido o lo descargará para evitar una explosión?

No existe una respuesta universal. El fallo abierto (FO) o el fallo cerrado (FC) es un ejercicio serio de gestión de riesgos que equilibra la seguridad humana, la protección de activos y la eficiencia económica. En este documento se analizan los mecanismos, los fundamentos y los criterios críticos de selección de los modos de fallo de las válvulas.

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¿Qué provoca el fallo de una válvula?

Para conocer los modos de fallo, hay que clasificarlos. Cuando se trata de válvulas automatizadas, es decir, actuadores neumáticos y eléctricos, el fallo no siempre significa una pieza rota, como un vástago roto o un cuerpo roto. Más bien significa la pérdida de la fuerza necesaria para mantener la válvula en su posición de trabajo.

Las principales causas de esta pérdida de control son:

  • Pérdida de suministro eléctrico: Se pierde la alimentación de las electroválvulas o de los actuadores eléctricos, y el motor o la bobina magnética quedan muertos.

  • Pérdida de presión del aire: En el caso de los sistemas neumáticos, un mal funcionamiento del compresor, una línea de alimentación retorcida o una línea de aire rota eliminan la fuerza que mantiene la válvula en su posición no original.

  • Interrupción de la señal: La rotura de un cable del PLC o un fallo en el bucle de control hace que el actuador se quede sin instrucciones, aunque puede que siga recibiendo alimentación.

Una vez que desaparecen estas fuentes de energía, la válvula deja de controlarse activamente. Precisamente en este punto de pérdida de energía, la válvula debe decidir de forma independiente: ¿se retira a una posición abierta o se cierra de golpe? Esta respuesta independiente está predeterminada por la elección de la configuración "Fail-Safe" en la fase de diseño.

¿Qué es la válvula de apertura en caso de fallo (aire para cerrar)?

Una válvula de fallo de apertura (FO), también conocida técnicamente como válvula de aire a cierre (ATC), se caracteriza por su estado mecánico predeterminado: está completamente abierta cuando no se aplica energía externa. La característica estructural que promueve este razonamiento es un muelle interno de alta resistencia que se coloca para forzar físicamente el vástago de la válvula hacia fuera. El sistema debe ser capaz de suministrar aire comprimido (o electricidad) a la cámara del actuador para cerrar la válvula. Esta energía se opone a la tensión del muelle y lo comprime para mantener la válvula en posición cerrada. Así, cuando se interrumpe el suministro de energía, ya sea por un fallo eléctrico o por la rotura de un avión, la fuerza de oposición desaparece, el muelle se extiende inmediatamente y la válvula vuelve a su estado original, abierta.

La función principal de una válvula de seguridad es servir como sistema de alivio de presión o de garantía de refrigeración. Tiene una amplia aplicación en sistemas termodinámicos en los que la acumulación de calor o presión supone una amenaza más grave que el propio flujo. Por ejemplo, en la camisa de refrigeración de un reactor químico, la válvula se encargará de que el agua siga circulando aunque toda la planta esté apagada para que el reactor no se sobrecaliente. Del mismo modo, en las líneas de vapor, las válvulas se utilizan para liberar el exceso de presión a un lugar seguro para que las tuberías no se rompan cuando fallen los sistemas de control.

La ventaja exclusiva de este diseño es la seguridad pasiva frente a fallos físicos desastrosos, como explosiones o embalamiento térmico. Da importancia a la integridad del equipo y de la instalación. Sin embargo, esta seguridad tiene un inconveniente importante: la ausencia de contención. En caso de que el fluido que circula por la válvula sea costoso, tóxico o inflamable, una válvula de fallo abierto lo descargará en el proceso posterior o en el medio ambiente hasta que un operario cierre físicamente una válvula de aislamiento manual. Esto puede provocar pérdidas de material o gastos de limpieza medioambiental.

¿Qué es la válvula de cierre en caso de fallo (aire para abrir)?

Por otro lado, una válvula de Falla Cerrada (FC), también conocida como Aire-a-Apertura (ATO), funciona según el principio opuesto, siendo la condición por defecto completamente sellada. En este tipo de estructura, el muelle interno está diseñado de tal forma que proporciona una fuerza constante sobre el asiento de la válvula y la mantiene cerrada. La denominación Air-to-Open se aplica literalmente al diseño: el aire comprimido sólo es necesario para forzar la apertura de la válvula contra la fuerza del muelle. Cuando se corta el suministro de aire, la energía que mantiene la válvula abierta se pierde y la energía mecánica almacenada en el muelle hace que la válvula vuelva a la posición cerrada, formando un cierre instantáneo.

La contención es el objetivo básico de una válvula de cierre en caso de fallo. Su finalidad es aislar los peligros cuando se pierde el control. Por tanto, es la especificación estándar para tratar materiales peligrosos, suministros de combustible y alimentación de productos químicos tóxicos. Una válvula FC en un sistema de gestión de quemadores, por ejemplo, se asegurará de que el suministro de combustible se corte inmediatamente en caso de que falle el controlador de llama, para que el gas bruto no llene el horno. En las líneas de dosificación de productos químicos, evita la inundación de un depósito por reactivos peligrosos cuando se desconecta la bomba.

La principal ventaja del diseño Fail Closed es que se aísla inmediatamente, lo que reduce el riesgo de derrames, fugas tóxicas y riesgos de incendio. Es una buena forma de bloquear la línea de proceso. El inconveniente, sin embargo, es que puede provocar riesgos térmicos o de presión. Una válvula de cierre en caso de fallo puede instalarse en el lugar equivocado, como en una línea de agua de refrigeración, y puede cortar la única fuente de refrigeración en caso de emergencia, lo que puede provocar el sobrecalentamiento del equipo o una peligrosa acumulación de presión en un recipiente.

La mecánica: Cómo impulsan los actuadores las acciones a prueba de fallos

Para saber cómo una válvula automatiza la seguridad, basta con conocer el concepto de energía potencial almacenada. El actuador de retorno por muelle (simple efecto) es el estándar industrial de este tipo de sistemas.

Un actuador a prueba de fallos tiene una serie de resortes industriales de alta resistencia, a diferencia de los actuadores estándar que requieren aire para moverse en ambas direcciones. Se trata de una lucha física interminable entre dos fuerzas: el aire comprimido y el muelle.

  • Funcionamiento normal (carga de la seguridad): El aire comprimido se introduce en el actuador cuando el sistema está en funcionamiento. Se trata de una presión de aire elevada que es suficiente para forzar los pistones internos y aplastar físicamente los muelles contra la pared. Los muelles se aplastarán mientras se mantenga la presión de aire y la válvula se mantenga en su posición de trabajo (por ejemplo, totalmente abierta).

  • Acción a prueba de fallos (liberar el seguro): Cuando se desconecta el suministro de aire (por pérdida de corriente o rotura de una tubería), desaparece la fuerza que retiene los muelles. Los muelles saltan inmediatamente a su tamaño normal. Este crecimiento emite una enorme energía mecánica, empujando los pistones a su posición inicial y cerrando la válvula a su posición de seguridad (Cerrada o Abierta).

¿Por qué es fiable? Porque no se basa en sensores, electricidad o intervención humana. Se basa en las leyes básicas de la física. El muelle siempre intentará expandirse mientras esté ahí, lo que significa que la válvula siempre entrará en seguridad por defecto.

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Cuando Fail Last (FL) es realmente la mejor opción

Además de la decisión binaria de Abierto o Cerrado, existe una tercera opción estratégica: Fail Last (FL), comúnmente conocida como Fail in Place. Esta disposición ordena que la válvula permanezca en su posición actual tal y como estaba cuando se perdió la alimentación o el aire, en lugar de utilizar la energía almacenada para ajustar la válvula a una nueva posición. Esto se consigue mecánicamente combinando un actuador de doble efecto con una válvula de bloqueo de aire especial. En cuanto este dispositivo detecta que la presión de suministro ha disminuido, cierra inmediatamente los puertos de escape, atrapando el aire comprimido restante en el cilindro del actuador para congelar hidráulicamente el pistón en su posición. Este modo está pensado para resolver el problema de los golpes del sistema. En tuberías de líquidos de gran diámetro (normalmente más de 20 pulgadas), el golpe brusco de una válvula de muelle-retorno provocaría un violento "Golpe de Ariete" que puede literalmente destrozar las tuberías. Del mismo modo, en las mezclas de productos químicos sensibles, una apertura o cierre total podría alterar el equilibrio térmico o estropear la relación estequiométrica de un lote.

La función principal de Fail Last es, por tanto, dar más importancia a la estabilidad que al aislamiento. Mantiene constante el caudal, evitando daños físicos instantáneos a la infraestructura y choques térmicos al proceso. Esta estabilidad da tiempo a los operarios a intervenir y realizar una parada manual controlada para suavizar la transición en caso de emergencia. Sin embargo, los ingenieros deben ser muy conscientes del inconveniente de este modo: no es una solución a largo plazo, sino temporal. El sellado del aire atrapado no es perfecto en comparación con un muelle mecánico, al cabo de unas horas el aire se escapará y la válvula no permanecerá en la posición ajustada. Por lo tanto, es una herramienta de intervención humana, no una medida de seguridad a largo plazo.

Resolución de problemas y riesgos potenciales

Incluso el sistema a prueba de fallos más sólido no es tan fiable como su mantenimiento. Como estas válvulas suelen pasar meses en ralentí esperando a que se produzca una emergencia que, con suerte, nunca ocurrirá, son susceptibles de sufrir ciertos fallos silenciosos. Es importante conocer estos puntos débiles para que el sistema pueda responder cuando más se necesita.

  • Fricción estática ("Stiction"): La adherencia es el peor enemigo de las válvulas de seguridad. Las juntas de goma pueden adherirse físicamente al cuerpo metálico cuando una válvula está en posición estacionaria durante periodos prolongados. Cuando esta fricción se acumula hasta el punto de superar la fuerza del muelle, la válvula simplemente quedará colgada en caso de emergencia, y no aislará el peligro. La mejor protección es realizar periódicamente una prueba de carrera parcial, que hace que la válvula se mueva un poco para aflojar esta unión por fricción sin interferir en el proceso activo.

  • Fatiga primaveral: Los componentes físicos se desgastan con el tiempo, es decir, provocan la fatiga del muelle. Tras años de ciclos de compresión, un muelle puede perder la tensión necesaria para cerrar completamente la válvula contra la alta presión de la línea. Esto supone un peligro de fuga a través del cierre, en el que una válvula parece estar cerrada pero en realidad está dejando pasar un fluido peligroso. Para evitarlo, los operarios deben comprobar el par de salida del actuador durante las revisiones anuales y sustituir cualquier cartucho de muelle que muestre debilidad.

  • Obstrucción del tubo de escape: Por último, un orificio de escape bloqueado puede paralizar una acción de seguridad. Para permitir que el muelle se estire y cierre la válvula, hay que expulsar el aire de la cámara lo antes posible. Cuando el respiradero está bloqueado por hielo (aire húmedo), suciedad o incluso nidos de insectos, el aire queda atrapado y forma un bloqueo hidráulico que no permite que la válvula se mueva. Este modo de fallo suele ignorarse, pero si se garantiza que el suministro de aire del instrumento está limpio y seco y se instalan respiraderos sencillos en los puertos de escape, este modo de fallo puede eliminarse eficazmente.

Por qué la calidad de fabricación es importante para la lógica a prueba de fallos

La elección de ingeniería de especificar Falla Cerrada es sólo una elección teórica hasta que se prueba físicamente por la realidad. Un actuador de bajo coste puede indicar en una hoja de datos los mismos valores de par y seguridad que una unidad de alta calidad, pero se trata de un engaño que desaparece cuando se somete a tensión. En el contexto de la lógica a prueba de fallos, la calidad en la fabricación no es un aspecto de lujo; es la base estructural que define si una medida de seguridad es realmente eficaz o un mero trozo de papel.

La amenaza real de una producción de mala calidad es que da una falsa impresión de seguridad. Hay que tener en cuenta la metalurgia del muelle, el motor de la acción a prueba de fallos. Los muelles de mala calidad tienen un problema de relajación de tensiones, que es un fenómeno físico en el que el acero olvida su memoria cuando permanece en una posición comprimida durante años. Un muelle cansado, cuando llega la emergencia, puede ser lo bastante fuerte para accionar la válvula, pero no para cerrarla contra la alta presión de la línea. Además, la única protección contra los fallos fantasma es la precisión en el mecanizado interno. Cuando las paredes del cilindro son rugosas, o las juntas son genéricas, el aire comprimido puede pasar alrededor del pistón, empujando contra el muelle y haciendo que el actuador tenga poca potencia en el momento en que más se necesita.

Por último, una válvula a prueba de fallos es barata en comparación con la catástrofe que evita. Una fabricación de buena calidad también garantiza que el par de salida del actuador sea constante, que el muelle tenga memoria y que el cuerpo de la válvula resista las agresiones ambientales sin agarrotarse. Para convertir estas especificaciones técnicas en una realidad fiable, es necesario encontrar un socio fabricante que valore la seguridad como primera prioridad, que es el núcleo de la filosofía de ingeniería de VINCER.

Cómo tomar la decisión: La prueba de seguridad en tres pasos

La elección del modo de fallo adecuado no es un juego de adivinanzas, sino una evaluación de riesgos. Se aconseja a los ingenieros que utilicen una prueba jerárquica de seguridad en tres etapas para llegar a la especificación correcta. Este modelo racional ordena las consecuencias desde la más devastadora, la pérdida de vidas humanas, hasta la menos importante, los inconvenientes económicos.

Para definir una válvula, hay que tener en cuenta los tres niveles de riesgo siguientes, por este orden. No pase a la siguiente consideración hasta que el nivel esté completamente satisfecho.

Consideración clave 1: Seguridad (personal y medio ambiente)

La vida humana y el medio ambiente son la prioridad absoluta en cualquier sistema industrial. La lógica subyacente es fácil de entender: el hardware es reemplazable, pero las vidas no lo son. Así, en caso de que el mal funcionamiento de una válvula pueda provocar lesiones, la muerte o una fuga tóxica, este aspecto de la seguridad determina la decisión a pesar del coste.

Como ejemplo, se puede considerar una válvula que regula el flujo de gas Hidrógeno altamente inflamable o Cloro tóxico. La lógica de ingeniería exige que esta válvula esté cerrada en caso de fallo. Esto se debe a la contención: en caso de pérdida de energía, lo más probable es que los sistemas de control también se caigan, por lo que cualquier fuga pasará desapercibida. Puede deshacerse de la fuente del peligro pasando por defecto a la posición cerrada. Por otro lado, en el caso de los sistemas de extinción de incendios, la válvula debe fallar si está abierta. La razón es la accesibilidad: en caso de que un incendio queme los cables eléctricos, el sistema debe pasar a una condición en la que el agua fluya de forma mecánica para que el fuego no se propague por el simple hecho de que se haya fundido un cable.

Consideración clave 2: Protección de activos (equipos)

Una vez garantizada la seguridad del personal, el siguiente paso es la seguridad de la costosa infraestructura. Se trata de elegir la posición que reduzca los daños físicos de la maquinaria en caso de apagón.

La más típica es una línea de agua de refrigeración que alimenta la camisa de un reactor químico de alta temperatura. En este caso, la válvula debe ser de fallo abierto. Esta elección se explica por la inercia térmica: a pesar del corte de energía, el núcleo del reactor está extremadamente caliente. En caso de que la válvula se cerrara, la pérdida de refrigerante provocaría una rápida acumulación de ese calor remanente, que fundiría el reactor o deformaría permanentemente la vasija. El sistema compromete el agua al no abrirse para proteger el activo multimillonario contra la destrucción térmica.

Consideración clave 3: Proceso (continuidad del material)

Por último, cuando el personal y el equipo están seguros, se hace hincapié en la eficacia económica y la continuidad del proceso. El objetivo de este paso es evitar el desperdicio de materias primas o el deterioro de un lote de productos.

Consideremos una válvula que dosifica un costoso catalizador en un tanque de mezcla. La decisión racional en este caso es que falle cerrada. Esto se debe a la preservación económica: en caso de que esta válvula fallara al cerrarse durante un apagón, derramaría sin control todo el contenido de los costosos productos químicos en el tanque. Esto no sólo supondría un desperdicio de la costosa materia prima, sino que también destruiría la composición química del lote, haciendo que el producto final fuera invendible. El sistema no detendrá el proceso, sino que simplemente se detendrá hasta que los operarios reinicien el lote sin pérdidas económicas simplemente volviendo a conectar la alimentación.

Resumen de la matriz de decisión

Nivel de prioridad

Área de interés

Cuestión crítica

Elección típica

1 (Máximo)

Seguridad

¿Un movimiento en falso provocará lesiones, un incendio o una fuga tóxica?

Fallo cerrado (normalmente)

2 (Medio)

Equipamiento

¿La interrupción del flujo destruirá bombas, tuberías o reactores?

Fallo abierto (normalmente)

3 (más bajo)

Proceso

¿Arruinará el fallo el lote de productos o el material de desecho?

Fallo cerrado (normalmente)

FO frente a FC: selección de Fail-Safe según el medio y la aplicación

A menudo, la lógica de la seguridad viene determinada por las características físicas del medio. Una válvula que regula agua inocua no está sujeta al mismo conjunto de normas de seguridad que una válvula que regula hidrógeno explosivo.

A continuación presentamos una guía detallada para elegir el modo adecuado. Hemos clasificado las aplicaciones según el tipo de medio y las hemos subdividido en situaciones operativas definidas para dar una clara justificación de ingeniería a cada elección.

Categoría Media

Escenario de aplicación específico

Modo recomendado

Lógica y fundamentos técnicos

Líquido (agua)

Agua de refrigeración (entrada del intercambiador de calor)

Fallo abierto (FO)

Seguridad térmica: La pérdida de refrigerante es catastrófica. La válvula debe ajustarse por defecto a "Refrigeración máxima" para evitar que el reactor o el equipo se sobrecalienten, se fundan o exploten.

Protección contra incendios (sistema de rociadores)

Fallo abierto (FO)

Seguridad vital: El fuego suele dañar los sistemas eléctricos. La válvula debe abrirse mecánicamente para garantizar el flujo de agua a los rociadores, incluso si se quema la señal de control.

Servicios generales / Agua doméstica

Fallo cerrado (FC)

Prevención de inundaciones: Si se rompe una tubería o falla el suministro eléctrico durante la noche, la válvula debe cerrarse para evitar que se inunde la instalación y se malgasten los recursos hídricos.

Vertido de aguas residuales / efluentes

Fallo cerrado (FC)

Protección del medio ambiente: No deben verterse al medio ambiente aguas residuales sin tratar ni residuos químicos. Si la depuradora pierde potencia, el emisario debe precintarse.

Vapor

Serpentines de calentamiento / Calentamiento de procesos

Fallo cerrado (FC)

Prevención del sobrecalentamiento: La entrada incontrolada de vapor puede hacer que los recipientes a presión se sobrepresuricen o que los productos sensibles (como alimentos o medicamentos) se quemen y degraden.

Bypass de turbina / Cabezal de ventilación

Fallo abierto (FO)

Alivio de presión: Si la turbina se dispara, el vapor debe tener una vía de escape. La válvula se abre para ventilar el exceso de vapor, protegiendo las tuberías y los álabes de daños por sobrepresión.

Combustible (petróleo y gas)

Alimentación del quemador / Combustión

Fallo cerrado (FC)

Prevención de explosiones: La regla de oro de la combustión es "Sin llama, no hay combustible". Si el sistema de gestión del quemador falla, el suministro de combustible debe cortarse instantáneamente para evitar la acumulación de gas bruto.

Parada de emergencia de oleoductos (ESD)

Fallo cerrado (FC)

Contención: En las tuberías a campo traviesa, una válvula ESD debe aislar la sección para minimizar el volumen de un posible derrame o fuga.

Gas de antorcha / Líneas de venteo

Fallo abierto (FO)

Camino a la seguridad: Nunca se debe bloquear la salida. Si se acumula presión en una planta de gas, la válvula de la chimenea debe abrirse para permitir que el gas se queme de forma segura.

Productos químicos

Alimentación del reactor (catalizador/reactante)

Fallo cerrado (FC)

Control de la reacción: Para evitar una "reacción fuera de control". Debe dejar de añadir ingredientes si pierde el control del proceso de mezcla.

Drenaje del fondo del depósito

Fallo cerrado (FC)

Prevención de vertidos: La gravedad nunca duerme. Si se pierde la corriente, la válvula debe cerrarse para mantener los productos químicos peligrosos dentro del depósito y fuera del sistema de drenaje.

Manta de nitrógeno (entrada)

Fallo abierto (FO)

Protección contra el vacío: Cuando un tanque se enfría, la presión disminuye. La válvula debe abrirse para permitir la entrada de nitrógeno, evitando que el depósito se deforme hacia el interior (implosión) debido al vacío.

Gases

Gases tóxicos (cloro, amoníaco)

Fallo cerrado (FC)

Seguridad del personal: Se requiere contención inmediata para evitar que las nubes tóxicas se desplacen hacia zonas pobladas o salas de control.

Aire comprimido (suministro del sistema)

Fallo cerrado (FC)

Preservación de la energía: Si se rompe una tubería, la válvula receptora principal debe cerrarse para ahorrar el volumen de aire comprimido restante para los instrumentos neumáticos críticos.

Dependiendo de la víctima del fallo, la matriz de decisión cambia como se muestra en la tabla:

  • En caso de que el equipo (sobrecalentamiento/explosión) sea la víctima: Preferimos Fail Open para aliviar la presión.

  • En caso de que la víctima sea el medio ambiente o el personal (Vertido/Fuga tóxica): Preferiríamos Fail Closed para contener el peligro.

  • Nota: En general, se trata de normas industriales. En caso de condiciones de proceso únicas, siempre debe realizarse un HAZOP (análisis de peligros y operabilidad) especial.

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Fiabilidad a prueba de fallos con actuadores y válvulas VINCER

La filosofía de ingeniería de VINCER se basa en transformar estos requisitos técnicos en una realidad fiable. Sabemos que una válvula es, en primer lugar, un dispositivo de seguridad y, en segundo lugar, un dispositivo de control de caudal en situaciones de fallo. Esta es la razón por la que nuestros actuadores cuentan con juntas importadas de alta calidad fabricadas específicamente para ofrecer una gran resistencia al desgaste y a las altas temperaturas. Eliminamos los peligros de la adherencia y las fugas internas, que suelen afectar a las alternativas de menor calidad, centrándonos en materiales de sellado de alta calidad.

VINCER utiliza un estricto protocolo denominado Double Check para garantizar esta durabilidad. Vamos más allá del muestreo normal de fábrica y realizamos pruebas destructivas en los actuadores para comprobar la vida mecánica y pruebas de estanqueidad del 100% en todos los cuerpos de válvula. Esto garantiza que un comando de Fallo Cerrado producirá un sellado probado y hermético a las burbujas, en lugar de un actuador parado. Este rigor físico está respaldado por certificaciones críticas como ISO9001, CE y SIL (Nivel de integridad de la seguridad). Además, nuestro departamento de ingeniería cuenta con más de 10 años de experiencia y utiliza un análisis patentado de 8 dimensiones. Examinamos variables como la viscosidad del medio, las caídas de presión, etc., para asegurarnos de que su elección de fallo abierto o fallo cerrado no es una mera suposición, sino una certeza de ingeniería.

Impacto energético y económico en la selección a prueba de fallos

La economía y la eficiencia operativa son factores clave en la especificación de las válvulas. Aunque la principal razón para seleccionar el fallo abierto o el fallo cerrado es la seguridad, los ingenieros también deben tener en cuenta el considerable efecto que esta decisión tendrá en el consumo de energía, el área de instalación y el presupuesto del proyecto.

  • Impacto operativo (energía y tamaño): Cuando decide utilizar un actuador de seguridad (retorno por muelle), impone un impuesto físico a su sistema neumático. Un actuador de retorno por muelle, a diferencia de una unidad normal, tiene que producir una fuerza suficiente para superar el pesado muelle de seguridad a medida que gira la válvula. Para ello, el cilindro del actuador tiene que ser físicamente más grande, por lo general 30% a 50% más grande que una unidad no a prueba de fallos. Esto hace que se consuma mucho más aire por ciclo, que los compresores de la planta consuman más energía eléctrica y que los ingenieros tengan que diseñar con una huella física mayor en bastidores de tuberías densos.

  • Realidad financiera (seguro frente a precio): La seguridad se prima directamente. El tamaño adicional y los complicados cartuchos de muelle hacen que los actuadores de retorno por muelle cuesten generalmente 20-40% más que las unidades estándar. Sin embargo, este coste debe considerarse como una prima de seguro, pero no como un coste. El coste del actuador debe compararse con el coste del fallo. Unos cientos de dólares ahorrados en un actuador menos caro no son una buena inversión cuando un fallo eléctrico cuesta un lote $50.000 de productos químicos estropeados o un vertido peligroso. Así pues, la precisión en el dimensionado es esencial para la fiabilidad sin sobredimensionar significativamente la unidad y malgastar el presupuesto.

Cómo confirmar la posición de fallo

Comprobar la posición real de fallo es una comprobación de seguridad muy importante. No puede permitirse hacer suposiciones y tiene que asegurarse de que el hardware físico es compatible con la lógica de seguridad que necesita el proceso. A continuación se describe la forma de probar el sistema con tres comprobaciones progresivas.

Explicación de los símbolos de los diagramas P&ID

Durante la fase de diseño, la lógica de seguridad se especifica en el Diagrama de Tuberías e Instrumentación (P&ID). Los indicadores comunes en la línea del vástago de la válvula son: aunque las leyendas difieren en función del proyecto, las estándar son:

  • FC (Fallo cerrado): Una flecha que apunta al cuerpo de la válvula, o está marcada simplemente como FC.

  • FO (Fail Open): Una flecha dirigida hacia fuera del cuerpo de la válvula, o marcada FO.

  • FL (Fail Last): Dos líneas paralelas que se cruzan en el vástago (simbolizando una cerradura), o marcadas FL.

¿Cómo identificar visualmente FO frente a FC?

Cuando se encuentre sobre el terreno y no disponga de los planos, puede determinar la lógica mirando los accesorios y la etiqueta del actuador.

  • Placa de identificación: Esta es la señal más segura. Busque el código de "Acción". SR-CW (Spring Return Clockwise) normalmente significa que el muelle cierra la válvula (Fail Closed). SR-CCW (Counter-Clockwise) por otro lado tiende a implicar que el resorte abre la válvula (Fail Open).

  • Comprobación de solenoide: Compruebe la válvula piloto del actuador. Cuando se trata de un solenoide de 3/2 vías (sólo hay una línea de aire al actuador), se trata de una unidad a prueba de fallos. Si es de 5/2 vías, probablemente sea de doble efecto (sin Fail-Safe).

  • Examina el respiradero: Cuando no pueda leerse la placa de características, examine los puertos de aire. Un actuador a prueba de fallos suele tener una línea de aire conectada a un solo puerto, el otro puerto está equipado con un respiradero o silenciador (un pequeño filtro de plástico o bronce) para permitir que la cámara del muelle respire. Si observa líneas de aire conectadas a ambos puertos, probablemente se trate de una unidad estándar de Doble Efecto.

La prueba del "corte al aire": Cuando falla la inspección visual

La física no miente, las etiquetas se pueden imprimir mal. La simulación funcional es el único método de garantizar la posición de fallo.

  • El procedimiento: Gire la válvula a su posición de funcionamiento normal (por ejemplo, Abierta). A continuación, desconecte físicamente el tubo de suministro de aire o cierre la válvula de aislamiento. No corte simplemente la señal eléctrica, que sólo pone a prueba el solenoide.

  • El resultado: Cuando la válvula se cierra instantáneamente, se trata de un fallo cerrado. Si se abre accidentalmente, se trata de un fallo abierto. Cuando no se mueve y no se oye expulsar aire, es Fail Last o una unidad estándar no a prueba de fallos.

  • Precaución de seguridad: No deje las manos ni las herramientas en el varillaje de la válvula durante esta prueba. Los actuadores de retorno por muelle descargan un par enorme inmediatamente cuando pierden aire.

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Conclusión

La elección de una válvula Fail Open o Fail Closed es un centinela silencioso en el proceso industrial. Es una elección que se hace en un despacho silencioso y que un día puede decidir el destino de una emergencia caótica en una planta. Ninguna opción es mejor que la otra, sólo la que se ajusta a la física y los riesgos particulares del sistema concreto considerado. Ya se trate del reactor sobrecalentado con una válvula de refrigeración Fail Open o del conducto de gas tóxico con una válvula de aislamiento Fail Closed, el razonamiento debe ser bueno y el equipo fiable. El resultado final es asegurarse de que, cuando se corte la corriente y se apaguen las luces, el sistema falle de la única forma que cuenta, es decir, de forma segura.

FAQS

P: ¿Qué diferencia hay entre fail open (fallo abierto) y fail shut (fallo cerrado)?

A: Las válvulas de apertura en caso de fallo se abren automáticamente para permitir el flujo cuando se pierde la alimentación, y las válvulas de cierre en caso de fallo se cierran automáticamente para impedir el flujo.

P: ¿Falla el tráfico abierto?

A: Sí. En caso de fallo, una válvula de seguridad se coloca en la posición de apertura total, en la que el flujo (tráfico) de gas o fluido no está restringido.

P: ¿Cómo convertir una válvula de apertura en una de cierre?

A: Normalmente es necesario desmontar el actuador e invertir la orientación interna del muelle y el pistón. Es importante tener en cuenta que no todos los modelos de actuador son reversibles.

P: ¿Las válvulas antirretorno están abiertas o cerradas?

A: Las válvulas antirretorno no tienen un modo de seguridad especificado. Al ser dispositivos pasivos, fallan mecánicamente al atascarse abiertas (debido a los residuos) o al atascarse cerradas (debido a la corrosión).

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